Cuando me llama, voy. Aún cuando no lo hace, allí estoy. Poco a poco, mi aspecto se distorsiona entre huecos vacíos que se llenan de ti y de mí. No esperaba nada, porque éramos. Éramos todo lo que me formaba, y con eso yo, me extasiaba de felicidad. Me acostumbré al sonido de su voz, me gustaba perderme entre los laberintos que formaban sus notas. Nunca fui de pedir nada, siempre intentaba que no se me notara que intentaba llamar su atención, para que me acariciara. Que dibujara la forma de mi cabeza con la yema de sus dedos, y poder huir durante un segundo. Un segundo.
domingo, 11 de agosto de 2013
lunes, 8 de julio de 2013
El principio de la mitad de la historia.
Ha empezado de nuevo, ese ciclo que se repite una y otra vez. Las hojas escondidas en forma de deseos eran arrastradas por el viento hacia ninguna parte, desde todos los lugares, formando música. Ahora es cuando ciertamente, comienzo a extrañar las cosas que nunca viví, lo que solo soñaba. Mis pensamientos huían en forma de letras, dentro del diálogo de una historia. Cuando dos pensamientos se juntaban, hacían de mí una reacción físico-química y explotaban, bañando todo, haciendo crecer las teorías de que pronto, todo lo que quería se convertiría en realidad. El humo de la explosión se alojó en mis ojos y me robó la visión del mundo tal y como lo conocía . Habitaba en una burbuja helada con vistas a un mar de incertidumbre, pasando del ella al yo, del yo al tú. Confundida, naufragada.
Y así, me perdí en una sopa de letras y acabé formando historias en un ciclo abierto.
sábado, 27 de abril de 2013
¿Nos pensamos o nos perdemos?
Entre un cruce en medio del cielo, esquivando nubes, entre aviones.
En cada marca que dejaron mis deseos en un cristal,cuando se derramaban de mis dedos.
En mi silencio. El que dejo de oír, cada vez que pienso, cada vez que te pienso.
Te perdiste. Cuando no te encontrabas, porque te escondiste de ti.
Cuando vuelas, con las alas que te aportan las palabras. Cuando te llevan.
Cuando te formas por dos semicorcheas de una canción.
Cuando no eres tú. Sino que eres música.
Me perdí. Te perdiste.
Nos perdimos. Yo, la blanca que lo empezaba todo.
Tú, una corchea que daba el compás al solo de entre medias.
Cuando una canción suena. Todos. Nos perdemos.
Y es que cuando una gota cae. Nunca cae sola.
jueves, 27 de diciembre de 2012
No trataba de huir del mundo, pero sí que el mundo, huyera de ella.
Quedarse esperando algo que no se vislumbra a lo lejos, es como tratar de coger un sentimiento con las manos. Envolviéndose con miedo, es como trataba de vivir. Apartando lo que no era para ella, lo que tenía otro nombre, otro lugar, porque ya desde antes se excusaba huyendo de sí misma. Viviendo en una nota perdida en alguna melodía, pero que nadie conocía. Ocultaba detrás de muchos kilómetros las sonrisas que ansiaba compartir, dar y recibir. Las dejaba en una vía, esperando por un algo, algo que las llevara lejos junto a alguien. Usaba una venda, para no darse cuenta de que estaba sola. Que no le quedaban escusas, para imaginar que alguien vendría, y le contaría historias imposibles, que la hicieran soñar. Se llenaba a sí misma de promesas que no cumpliría, no necesitaba a nadie para ello. Se alimentaba del sentimiento que más destacaba en ese momento, el más le dolía. Para hacerlo pedacitos, pequeñitos, y que pudiera digerirlo mejor. Se solía dormir, dándole la espalda a la pared, para sentir que algo la mantenía allí. Que no la dejaría caerse. Pero a mitad de la noche, se daba la vuelta, y esperaba por un empujón que la tirase de la cama, que la despertase y se la llevara lejos. Trataba de olvidar los sueños, para que su vida, fuera en sí, uno de ellos. Y ellos, fueran en sí su vida.
Hablo de aquella que caminaba intentando atrapar estrellas con una red. Que quería que el mundo huyera de ella, cuando ella, le había seducido.
martes, 18 de diciembre de 2012
De cuando pensaba que dos más dos, era un pez, porque yo no veía el cuatro.
Me voy. No sin antes decirte que recuerdo aquel día que nos vimos. La primera vez. Nuestro encuentro.
Todo estaba relativamente oscuro. Tus ojos, acostumbrados a la oscuridad, no eran capaces de distinguir nada. Como si tuvieras una venda en cada sentido. Como si un espesor taponara tus arterias.
La ansiedad, se apoderó de ti, esa misma, que te hacía gemir incontables veces.
Una sobredosis de adrenalina iba apoderándose de la poca razón que te quedaba e intentaba huir por tu oído derecho. Tus latidos, se amoldan al compás del silencio. Atenuando te. Tu piel se iba intoxicando a base de bruma concentrada en el aire. Tus pulmones se perforaban, se detenían, se debilitaban. Sentiste como el calor que guardabas, se extinguía en ti. Extinguiendo te. Llevándote consigo. Pero llegué yo. Devolviéndole la vida. Reviviendo te.
Y hoy, presa de la indiferencia, en busca de no sé qué. He decidido dejarte. No me llenas. Eres demasiado esquizofrénica. Atte: Tu cordura.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Siempre fuimos tan intempestivos.
Y en un cúmulo de ellos, mis problemas decidieron explotar. Así de simples eran. Así de simple era. Sus explosiones recorrieron mi cuerpo, dejando un grupo de sentimientos.
Justo ahí. En lo importante. En mi vena aorta.
Saturando me.
Evitándome decir palabra. Exhumando mis quejas. Desintegrando mis idas y venidas. Atrasando mis movimientos. Desconectando mis mecanismos de defensa.
Ahogando me.
En un mar en clama infestando de tempestades.
Olvidando me.
A flor de piel.
Marchitando me.
Dejándome abierta, la puerta hacia la indiferencia.
domingo, 21 de octubre de 2012
Alguien, que te denominó su droga, para emborracharse de ti.
Me resbalé de entre sus dedos, y caí al vacío que suponía el olvido. Indagando en los momentos, fervientes aliados de ella, los que controlaba con tan solo un hilo, cortando con ello, lo que supuso con tanto esfuerzo, y que considerábamos nuestro. Como valiente que soy, no voy a enfrentarme a ti, voy a dejar que me ganes, y me llenes de todo lo tuyo. Tu olor, tu voz. Hoy voy a embriagarme de ti.
Caminando a ritmo del silencio, a sus insonoros compases, su inquietante melodía, veía como todo lo que tenía poco a poco iba desapareciendo sin dejar pistas, sin un adiós que dejara un mal sabor de boca. Esfumándose como las espirales de humo que soltaban los recuerdos al arder en el interior del olvido.
Y por eso, prefiero morirme hoy, que lo tengo todo, y no mañana, que quizás no tenga nada.
"All I know
Time is a valuable thing
Watch it fly by as the pendulum swings
Watch it count down to the end of the day
The clock ticks life away ."
sábado, 29 de septiembre de 2012
Todo empieza y todo acaba... en ti.
Todo esto empezó en una idea, que recorrió a paso ligero todas mis neuronas. Encendiéndolas, apagándolas. Tras eso, todo se volvió claro. Como el vino. Pedí permiso a mi corazón, y se llenó completamente, de ti, vaciándose de la razón.
Cada una de mis pupilas, se impregno de tu olor. Pude oler, cada uno de tus recuerdos. Mis papilas, observaron a tu voz, mientras nos metía en una misma frase.
Cuando todo comenzó, no esperé llegar muy lejos. Tú estabas en ti, y yo... sólo era yo. Disolviendo sonrisas lejanas, en trozos de algodón., y echándolas a volar, para que fuera donde fuese, estuvieras conmigo.
Sólo sé, que acabé varada en algún recuerdo, de esos que nunca se olvidan.
¿Quieres ser mi siempre hasta que se apague el sol, y mis sentimientos con él?
Siempre quise tenerlo, y me molesté en buscarlo por todos los rincones de mi habitación. En cada foto, en blanco y negro, sepia y en color, pero me perdí entre las páginas de mi colección de libros. Entre la multitud de letras, que se ajetreaban entre los renglones. Para más tarde aparecer debajo de mi cama, engullida en una oscuridad latente, entre risas y lágrimas de no sé qué historia que estaba perdida con mis recuerdos.
Siempre busqué mis peleas, mis reconciliaciones, mis fechas especiales, momentos inolvidables, perdidas, mensajes, te quieros...
Siempre busqué mi siempre, pero siempre acabé en el principio de una larga lista de días. Contando de 0 a 10, viendo a base de recuerdos, y de sonrisa apagadas, pasar las horas de esos días.
Entre tú y yo.
Hoy, solo me acompañan esos desvaríos mentales, que me hacen pensar en si tú querrías ser mi siempre.
martes, 11 de septiembre de 2012
Vivimos entre el blanco y el negro. Es hora de buscar el gris, solo mira en medio.
Completamente perdido, entre el ajetreo de los pensamientos de la muchedumbre ajetreada, hoy, un martes a las dos de la tarde, me fundo con el azul del cielo, esperando una llamada, de esas que nunca llegan. Dicen que mi paciencia voló junto a mi esperanza por el gris del m u n d o, y viven perdidas por el infinito, allá por el horizonte, escondiéndose tras la tierra. Mientras, yo, parado entre el blanco y el negro de un paso de cebra, contando ideas, risas, y recopilando historias.
¿Dónde se fue, lo que el mundo busca, y nunca encuentra?
Apenas oí un murmullo, que decía que vuela junto a su instinto, por el lugar más perdido, que nos evita. Y ahí descubrí que nunca estuve solo, que éramos dos. Que no estaba perdido, porque siempre esperaría esa llamada que me devolviera el rumbo al norte.
¿Dónde se quedó todo lo que perdimos?
Por entre medias de los tonos blancos y negros, de un paso de cebra despintado de escurrir ideas, un martes, a las dos de la tarde.
Justo al norte.
"Desear no es querer. Se desea lo que se sabe que no dura. Se quiere lo que se sabe que es eterno."
Rousseau.
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